Los robots, un futuro muy presente en las aulas


Educación / domingo, enero 28th, 2018

Pepper, Nao, Asimo y Sphero. Son los nombres de los nuevos compañeros de pupitre de cientos de niños. Y en el futuro lo serán de cientos de miles. Unos ‘amigos’ con los que aprender, jugar y desarrollar sus habilidades, características y hasta la inteligencia emocional. La única diferencia es que en vez de carne y hueso están formados por cables, baterías, transmisores y receptores. Efectivamente. Se trata de robots. Una tecnología que cobra cada vez más protagonismo en las aulas, tanto para facilitar y adaptar la labor de los propios docentes como para el aprendizaje de los alumnos de todas las edades.

Así lo han explicado Silvia Pradas, y dos docentes del mismo, Raúl Bermejo y Carmen Llopis. Y lo han hecho a través de una Openclass retransmitida en vivo y en directo desde el madrileño The Robot Museum. Allí, junto a los pequeños Adrián y Víctor han mostrado los múltiples beneficios de la robótica educativa.

Un área que en numerosos sistemas educativos, entre ellos el español, cobra protagonismo en el currículum de los docentes, puesto que estos deben contar ya con competencias digitales al servicio del alumno. “Nuestra hoja de ruta abarca el Big Data, novedoso en la educación y con mucho recorrido por indagar enfocado al conocimiento de la información y creación de contenidos”, ha explicado Silvia Pradas. La directora del título ha recalcado que “trabajamos con herramientas colaborativas, redes sociales y la protección y seguridad en Internet”.

Tampoco se olvidan de la neurotecnología educativa, la cual facilita el proceso cerebral. En ella se enmarcan la programación y la robótica, para aprender “de ella y con ella, porque al llevarla a las áreas curriculares se facilita el desarrollo de la persona con la resolución de problemas, la estrategia y creatividad y la imaginación”, constata Pradas. “Imaginar es dar rienda suelta a lo que tienes en mente, pensar cómo hacer las cosas y llevarlas a cabo”, apunta Bermejo. Un primer paso al que le sigue el diseño, “llevar a la práctica lo imaginado para, a continuación, construirlo y, por último, programarlo”, incide Llopis.

“Al final desarrollamos algo trascendental, con todas las funciones ejecutivas y la capacidad del alumno para visualizar lo que quiero, planificar cómo conseguirlo, ejecutarlo y valorarlo; en el mundo empresarial es el ejecutivo ideal”, añade Pradas antes de insistir en que, desarrollar esos hábitos desde edades tempranas “es espectacular”. Mientras Adrián y Víctor practican con Sphero, Llopis recalca que este pequeño robot, al igual que otros con finalidades educativas, son susceptibles de utilizar “en todas las edades, deja programas funciones, variables y conceptos más complejos, es una herramienta muy versátil”.

No solo eso, sino que facilita el crear “comunidades de aprendizaje, expresar y transmitir sentimientos, desarrollar la lateralidad que es muy importante para la lectura, escritura y matemáticas y desarrollar la capacidad de concentración desde que son pequeños de forma lúdica”, coinciden los docentes Pradas y Bermejo. En definitiva, todo un mundo por explorar que, lejos de asustarnos, debemos convertirlo en un reto para educación. “Puede ser un reto para nosotros, pero es una ayuda para ellos, los alumnos, porque es el mundo donde se van a desenvolver; hay mucha tecnología que avanza y deben conocerla desde las edades más tempranas“, concluyen los expertos.

 

Fuente: Unir

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